La mejor manera de elegir una bicicleta para una mujer

El sentido lógico quizás nos lleve a pensar que la mejor manera de saber si una bicicleta es la adecuada para una mujer, es “medírsela” ya que de esta manera se facilita en mayor medida el tema de seleccionar la bicicleta Pero es que no solo se trata de eso, ni es suficiente visitar alguna tienda y solicitar una bicicleta para mujer confiando en que todo estará solventado. Para la elección se deben considerar como que una bicicleta debe adaptarse completamente a las características físicas de quien la va a usar y de esta manera se evitan posibles problemas de salud que están asociados a dolencias musculares, rigidez en articulaciones o, los más comunes: los problemas lumbares y de espalda. 

Factores a considerar 

Talla: de la misma manera que la ropa y el calzado, las bicicletas vienen en tallas que han sido diseñadas en relación a los rangos generales de las estaturas. Pero este es tan solo el paso inicial para encaminarnos hacia la selección más apropiada de una bicicleta para mujer. 

Ancho del manillar: esta es una medida que se considera a partir de la distancia que existe entre los hombros de las mujeres ya que esta suele ser más corta. Por norma general, las mujeres cuentan con un torso menos ancho si se les compara con los hombres. Pero además, este es un aspecto que resulta sumamente importante para la salud del usuario de una bicicleta, ya que se trata de mantener sus hombros alineados con las empuñaduras del manillar. 

Altura del sillín: el sillín debe encontrarse a una altura que, cuando la usuaria se monta a la bicicleta, las rodillas queden ligeramente flexionadas al momento en que el pedal se encuentre en su punto más bajo. Para las mujeres es importante seleccionar una bicicleta donde la altura del sillín se pueda modificar para lograr siempre esta ligera flexión en la rodilla. Se suele buscar que una buena bicicleta para mujer tenga un sillín algo más ancho que si se trata de los hombres, pues en promedio una mujer cuenta con caderas más anchas siendo este un factor vital para la comodidad y el rendimiento.

Distancia entre el sillín y el manillar: este es un punto que se resuelve generalmente con la selección de la talla de la bicicleta para la usuaria. Aunque nunca está demás cerciorarse de que, cuando nos sentemos sobre la bici el cuerpo no quede demasiado comprimido o demasiado estirado al momento de alcanzar el manillar.

Materiales de fabricación: recordando que posiblemente las mujeres promedio son menos fuertes que los hombres, es conveniente comprar una bicicleta que esté fabricada con materiales que sean ligeros como por ejemplo fibra de carbono, titanio o aluminio. De este modo es posible maximizar la facilidad de su transporte y la capacidad de maniobrar cuando se usa.

Finalmente, ha sido posible dejar en claro que no es suficiente hacer una visita a alguna tienda y pedir una bicicleta para mujer, pues si se hace una selección de una mala bicicleta en relación a nuestra anatomía nos exponemos a posibles problemas de salud que podrían derivar en situaciones sumamente serias.