¿Qué se debe hacer en caso de un accidente simple en una bicicleta?

Los accidentes suelen ocurrir en cualquier momento y de la manera menos esperada, incluso si solo te encuentras viendo un vidriera con hermosas piezas diseñadas por Rosa Oriol Tous, que no es para menos la distracción. Pero si el accidente tiene origen en una actividad como por ejemplo andar en bicicleta, los primeros auxilios siempre resultarán cruciales, ya que a menudo las personas quizás no conocen el procedimiento adecuado para a hacer frente a ese tipo de situaciones.

Encontrarse preparado para asistir y suministrar de manera oportuna los primeros auxilios a un compañero ciclista que ha sufrido una caída o incidente de tráfico mientras se encontraba en la bicicleta, o también a uno mismo, podría hacer una gran diferencia en la salud, y además en el tiempo que se lleve en recuperarse de las lesiones que se han sufrido luego del incidente.

Inicialmente se debe saber algo de atención primaria, o primeros auxilios ya que estos son los procedimientos y técnicas de carácter inmediato que se deben aplicar a las personas que han sido víctimas de algún accidente, o que quizás muestran un padecimiento médico de manera repentina. Dicha atención antecede a un procedimiento más complejos, especializado y exhaustivo, los cuales tendrán lugar una vez que sean llevados a cabo por los especialistas en los lugares dispuestos para ello como los hospitales o las clínicas. La idea en medio de tal situación, no es ser pesimistas, más bien se debe esperar lo mejor.  

¿Cómo enfrentar las lesiones más comunes en ciclistas?

Estas pueden producirse por caídas o también por un golpe con algún objeto que se encuentre apostado en el camino. De la misma manera pueden ser cortes y raspones las lesiones más frecuentes que pueden surgir entre las personas que andan en bicicleta. Los consejos son: 

  1. Lavar las manos y luego lavar la herida con el fin de evitar infecciones

Se debe limpiar lo mejor posible la herida con abundante agua para quitar cualquier suciedad. Si es posible, usar jabón para lavarla, aunque también se puede utilizar alcohol, agua oxigenada o yodo, pero hay que tomar en consideración que la piel se puede irritar causando un poco más de dolor.

  1. Detener el sangrado

Si ocurre una laceración o rasguños que suele ser lo más común entre los ciclistas, el sangrado se debe detener solo luego de unos pocos minutos, es decir, no deben pasar más de unos  5 minutos. Pero si persiste tal situación, es necesario que se aplique presión de manera suave con una venda o paño que se encuentren bien limpios, paso seguido se eleva la extremidad donde se encuentra la herida hasta que se detenga el sangrado.

  1. Aplicar, de ser posible, un antibiótico tópico o vaselina

Si se puede, aplicar una fina capa de algún ungüento antibiótico o vaselina con la idea de mantener la superficie húmeda y de esta manera evitar que se formen cicatrices. Si se han producido escoriaciones, ello puede disminuir el ardor. Toma en consideración que algunos ingredientes que posee el ungüento podrían dar paso a una erupción cutánea algo leve en algunas personas. 

  1. Finalmente, procede a cubrir la herida

Ello se hace con la idea de que la herida se mantenga limpia. Para ello se puede emplear un vendaje, una gasa enrollada o una gasa con cinta adhesiva. Si solo se trata de un rasguño, o una raspadura, déjalo descubierto así sanará más rápido.